LA VANIDAD DEL MUNDO
En fin, en fin, tras tanto andar muriendo,
tras tanto variar vida y destino,
tras tanto de uno en otro desatino
pensar todo atrapar, nada cogiendo
tras tanto acá y allá yendo y viniendo
cual sin aliento inútil peregrino
! Oh Dios ! tras tanto error del buen camino
yo mismo de mi mal ministro siendo,
hallo, en fin, que ser muerto en la memoria
del mundo es lo mejor que en él se asconde,
pues es la paga de él muerte y olvido,
y en un rincón vivir con la victoria
de sí, puesto el querer tan solo adonde
es premio el mismo Dios de lo servido.
jueves, 27 de mayo de 2010
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