lunes, 22 de febrero de 2010

Cita completa y el poeta en el psiquiátrico otra vez.

Pese a los auxilios que determinados pedantes célebres han aportado a la natural estupidez del hombre, nunca hubiera imaginado que nuestra patria pudiera caminar a tal velocidad por la vía del progreso. Este mundo ha adquirido tal espesor de vulgaridad que imprime el desprecio por el hombre espiritual la violencia de una pasión. Pero existen felices caparazones en los cuales el veneno no podrá jamás abrirse paso. Sin embargo poseo uno de esos felices caracteres que extraen placer del rencor y  que se glorifican en el desprecio. Mi gusto diabólicamente apasionado por la estupidez me ha hecho encontrar muy particulares placeres en los disfraces de la calumnia. Casto como el papel, como el agua sobrio, volcado a la devoción como una comulgante, inofensivo cual víctima, no me disgustaría pasar por un libertino, un borracho, un impío o un asesino.


EL LAMENTO DEL VAMPIRO

Vosotros, todos vosotros, toda
esa carne que en la calle
se apila, sois
para mí alimento,
todos esos ojos
cubiertos de legañas, como de quien no se acaba
jamás de despertar, como
mirando sin ver o bien sólo por sed
de la absurda sanción de otra mirada,
todos vosotros
sois para mí alimento, y el espanto
 profundo de tener como espejo
único esos ojos de vidrio, esa niebla
en que se cruzan los muertos, ese
es el precio que pago por mis alimentos

1 comentario:

  1. estuve viendo una exposición de la escultura esa que tienes puesta a la izqu. de un tío agachado!!
    acojonante!! llena de mounstruos y figuras imposibles!! me tengo que enterar cómo se llama ese tipo...lo sabes tu?

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